sábado, marzo 31, 2007

Los Vilos. De Locuras, Fatalismos y otros Demonios.


Nací en un perdido pueblucho costero llamado los Vilos; lugar insignificante demográficamente, no mas de 2000 hab., hacinados dentro de pocas hectárea; errante en el tiempo, espacio y en las técnicas actuales; pueblito recóndito, salido de un cuento de Rulfo; representado por la frasecilla criolla que se enarbola para describir algún territorio inhóspito de Chile:"dónde quedará aquel lugar, lo mas seguro que esté entre Tongoy y los Vilos“.
Mi añorado asentamiento, comparte una característica peculiar con el resto de los pueblos de la orbe; la cual consiste, básicamente, que sus oriundos empalman, a los nombres de sus respectivas zonas, alguna consigna distintiva; por ejemplo, esta el pueblo “X” conocido como “aldea de los fideos”; la localidad “Y” llamada “villa los huérfanos” y otro menos afortunado como la ciudadela “Z” reconocida como “el poblado del los asaltantes”; así se irán encontrando, en el naufragar de cada rincón de mi país, algún lema rústico como nombre patronímico de sus comunas. Mi cuna no se escapa a tal figura, aunque su estampado puede ser considerado algo lúgubre. Los Vilos es conocido por sus habitantes como el pueblo de los moribundos suicidas.
Supe de esta extraña característica de mi villorrio por medio de mi madre; la cual siempre remembraba las palabras del doctor que atendió mi nacimiento; quien predicó:
"sabe doña Inés; en este pueblo donde todo se muere es un privilegio que algo nazca" y al parece algo razón tenía el mata sanos. ¿Cómo explicar su afirmación? Hagamos una exhumación retrospectiva y quizás encontremos algo: Primera Exhumación: La residencial de mi abuela perteneció, anteriormente, a una hermosa joven (eso dicen los lugareños o al menos eso fantasean) la cual se voló los sesos de un escopetazo, ¿la razón?, quien sabe. Esos nativos no explican la ocurrencia de sus coterráneos de cavar su tumba por anticipado, lo hacen y punto. Tampoco veo la necesidad que el hombre común deba lucubrar pajeos mentales acerca de la Muerte, es inútil, la Negra no entiende razones, es media lerda o sorda, (o ambas). Ella sólo cumple su oficio. Te busca y te lleva ante Hades. La Muerte es un “hecho”, sin voluntad ni razón; luego, las explicaciones de transmutación, resurrección o reencarnación sólo son desvelos de Calvino, Santo Tomás y otros brujos, esas abstracciones a Doña Calavera le son completamente ajenas. Segunda Exhumación: Símil fue lo sucedido a un pobre anciano, amigo de la familia. Del viejo no tengo muchos recuerdos, aparte de que cuidaba de mi cuando era pequeño y que siempre miraba con resignación cuando jugaba. No entiendo por qué el anciano intentó quitarse la vida. Probó en 4 oportunidades, a la quinta le “apunto” (con una hacha es difícil no “apuntarle”), quizás lo hizo porque se hastío de llevar una vida parsimoniosa o no poder correr junto aquel pendejo sonriente, que se yo, él simplemente lo quiso de esa manera, y así lo hizo.
Tercera Exhumación: La última vez que fui a los Vilos fue hace 7 años atrás; en esa ocasión supe de la historia de un profesor, que hacía pocos días, decidió sentarse, voluntariamente, en el trono de los callados. Este profesor de matemática, casado con una boticaria, padre de dos hijos rudimentarios y dueño de un quiltro aún mas rústico, era muy querido en el Vulgo, no obstante, con todo el apreció que se le tenía, igualmente, apareció colgado en la Gruta de la Virgencita del Carmen (que lugar escogido para quitarse la vida), inexplicablemente, con unos endebles cordones de zapatillas. Algunos rumorearon que su muerte se debió a una supuesta infidelidad de su mujer; otros decían que fue simplemente un arranque de locura provocado por el ambiente funesto de aquel pueblito maldito; y otro sin número de comentarios sin fundamentos que intentaban explicar esta muerte sin sentido.
Lo mas gracioso de todo, que en cada lugar, donde un entupido-valiente suicida elige su inmolación, los pobladores levantan testimonios religiosos de multiplicidad de formas; vestigios de una muerte con historia; rastros de ritos previos al sacrificios; muertes intencionales, extrañas, ilógicas y fascinantes. Recuerdo que siempre que viajaba a los Vilos, era sagrado el tour por todos esos nichos religiosos-paganos que conmemoran a algún desequilibrado suicida (increíble que la Muerte traiga reconocimiento social a los fenecidos).
Finalmente, el doctor, tenía razón, es difícil pensar que exista un pueblo donde se idolatre de tal forma a la muerte; resulta ininteligible que exista gente, más aún si provienen de este pueblito ordinario, que tenga tal desapego a la vida. Pero cuál será la razón para tomar tan drástica decisión?. Será la falta de oportunidades? El aburrimiento compelido?, la posesión maligna del Incubus? Quizás algo de eso haya, como podría también no haberlo. La Muerte, no se explica ni se entiende, sólo se constriñe, se soporta y al final del día se llora.

lunes, marzo 19, 2007

Intro. (De Locuras, Fatalismos y otros Demonios.)


Resurrección. Desperté de una letárgica siesta festiva. Posicionamiento. Mis sentidos re-ubican mi organismo en tiempo-espacio. Vida Real letra a). Me quede dormido frente al PC. Desafío a la Vida Real. Busco un cambio. Mis ojos se incrustan en el cielo de mi habitación. Indagan algo distinto. Fracaso. Mis ojos siguen pegados en el techo, no hay cambio. Alternativa. Volver a la Vida Real. Vida Real letra b). Escucho una versión bizarra del Ave María cantada por Chris Cornell. Mi Msn esta abierto. Stefania infructuosamente intenta hablar conmigo. Stefania esta molesta, pero acostumbrada a encontrarme dormido. Paréntesis. Stefania, es una gran mujer. Nos veremos nuevamente. Vida Real letra c). Recuerdo tener un blog. Gracia y Gabriel. Siempre lo olvido. Entro. Diviso 25 comentarios a mi última columna (malditos números impares). Escudriño todos ellos. Parece increíble tanta polémica por dos misivas escritas muchos años atrás. Parece increíble que aquel joven, llamado Gabriel, hubiese sido yo. Pero lo fui. Sorpresa. Me Retan a duelo tres colegionarias bloggeras Eli, Chiche y Paula. Dicen que debo escribir 6 freakerios que caractericen a mi persona. Respuesta al Desafío: Acepto.

Primer Freakerio: Locura y Estupidez. Siempre he tenido admiración sobrenatural a lo irracional, demencial y lo absurdamente entupido. Mis amigos y lectores pueden considerar tal afirmación, un sacrilegio, seguramente como puristas del racionalismo aristotélicos y seguidores fundamentalistas de la lógica kantiana, no puedan entender como a una personar pueda agraciarle la imbecilidad, yo tampoco; nunca he encontrado explicación a tal fascinación, sólo veo en lo demencial y absurdo una demostración genuina y pueril del ser humano; en ningún caso pernicioso, al contrario, el grado de inocuidad del entupido lo hace ser una criatura bien intencionada y optimista, como el personaje que describe Erasmo en Elogio a la Locura; donde a pesar de las calamidades que sufre el mundo, el protagonista, con barbilla levantada, grita a los 5 vientos “que este mundo es el mejor de todos “; otra veces el idiota es un altruista auto destructivo, como Iván el Imbécil de Tolstoi y Andrés en ¡Es Raro¡ de Gustavo Adolfo Bécquer. Además, la locura hace entretenida la vida, escapa a los formalismos convencionales, un ejemplo de ello, es nuestro hidalgo Quijote. Segundo Freakerio: Determinismo, Fatalismo y Libre Albedrío: Creo en Kant. Creo que las conductas humanas no se rigen por leyes naturales. Considero el pensamiento cartesiano y mecanicista, de principios constantes y absolutos, son totalmente inaplicables al hombre, no obstante, existen situaciones que parecieran estar guiadas por el Azar, el Cosmos, Buda, Ala o los marcianos. Verbigracia fue la muerte de mi maestro. Siempre, después nuestro trabajo, me dejaba en casa, pero ese día, su último día, se marcho solo. Una amiga me obligo a bajar del auto para contarme algo sin importancia. El, antes de partir, se despidió apesadumbrado, como conociendo su juicio final. A la mañana siguiente supe que había muerto en un accidente automovilístico trayecto a su hogar. Mismo trayecto que hacíamos todos los días. Todo muy Kafkaiano. Desde esa día, obsesivamente, me he encaramado en mil teorías, intentando descifrar aquello que, ajeno a la voluntad y conciencia del hombre, provocó que tal día rompiera la parsimoniosa cotidianidad, aquello que tuvo un desenlace fatal para el maestro y una salvada providencial para este señorito. Quizás Kant esta equivocado. Quizás existe algo o alguien que la este haciendo de titiritero. Tercer Freakerio: Números Impares: Mi vida esta rodeada de números impares, los odio, aunque aprendí a vivir con ellos. Mes de nacimiento: el séptimo del calendario; numero favorito: 7, numero de integrantes de mi familia: 3. ¿Sugestivo cierto? No se donde saque esa idea entupida, siempre culpo a Borges por revelármela en La Muerte y la Brújula, a veces atribuyo responsabilidad a los judíos. La tradición hebraísta dispone que a los número pares tiene connotaciones mágicas benefactoras pero prohibidas; de hecho dios tendría solo 99 nombres (Tetragrametron) porque el céntimo seria el nombre verdadero y absoluto. Es por eso que siempre busco la forma que mi existencia sea regida por números impares, así Yave no sospechara que estoy buscando saber quien es verdaderamente El y me castigue. Cuarto Freakerio: Mujeres con Nombres Raros: Dovile, Dome, Astrid, Mitchell, Stefannia, en fin, y otros de raíz no latina han sido los sellos que consignan los nombres de mis novias, amantes y otras relaciones interpersonales sin denominación conocida, pero a su vez, a nombres raros también conductas extrañas. Pronto mostrare algunos relatos acerca de esto. Quinto Freakerio: Neologismos: Amo el español, pero a veces me veo en la necesidad de crear otras palabras. La idea no es mía, la robe, perdón, me sentí influido, por Cortazar que invento el gliglico en su obra el Examen o el mismo Tolken creador de la lengua de los enanos elfos. Ejemplo de mis creaciones, “te pita la murta “ (es un insulto), o “Chiquirivistain “ ( famoso conquistador sin trono de Tangamandapio), el “chichicuilote”, (ave-pez chupacabra), creo que ya existe, y mi favorito, Jozhe, (señorcito abogado escritor emperador de Tangamandapio). Sexto Freakerio: Imperio de Tangamandapio. Quiero ser Emperador de Tangamandapio.

Introducción: Acá están los tópicos a escribir en las próximas 7 o 9 columnas que llamare “De Locuras, Fatalismo y otros Demonios” a menos que mis lectores encuentren un mejor nombre y, obviamente, que me guste. Fin: Duermo otra vez.

(Imagen: Gravado Alemán. Será ese el vesturio que usare como emperador de Tangamandapio)