domingo, agosto 16, 2015

Arrancando del lamento nerudiano

Y llega Neruda, arrancas de él y, sin darte cuenta, vuelve a engañarte y te obliga a sentarte a un costado de él.




1 comentario:

Esther R dijo...

¡Buena lectura! :)

Yo últimamente, estuve mirando a Góngora. Te lo recomiendo :)

Que pases buen día :)

Bona nit :)